
La globalización ha permitido que diferentes empresas alteren sus formas de trabajo para poder acoplarse a cada uno de los individuos dentro de los países en los cuales se encuentran presentes, esto ha llevado un cambio significativo en la planeación estratégica de los negocios, tomando en consideración lo establecido por (Chiavenato, 2009) en la cual establece que “Lo que una persona percibe casi siempre es fundamentalmente diferente de la realidad objetiva. Como el comportamiento de las personas se basa en su percepción de la realidad y no en la realidad en sí, es necesario conocer los factores que pueden distorsionarla, pues ello determina el comportamiento de las personas”
Estos cambios han traído nuevas reglas de competencia a escala nacional e internacional, recodando que nuestro capital humano es lo más valioso dentro de la organización, así mismo esto ha deja como consecuencia el cambio en la logística tanto de mano de obra como de transportación a manera internacional, tomando como partida la localización geográfica como nuevos elementos de ventaja competitiva, es por ello que las empresas se encuentran en un constante cambio evolutivo, buscando nuevas ventajas que les permita competir en un mundo globalizado, tomando como base la interacción humana, situación que no ha sido nada fácil, en virtud de que diferentes culturas en las cuales influyen todas las creencias políticas, religiosas y sociales, deben de cooperar entre sí para alcanzar el éxito de las empresas internacionales.
Dicho comportamiento individual, nos lleva de la mano a aquellos aspectos administrativos vinculados con el comercio a nivel internacional, a través de un enfoque generalizado, donde se formulan las grandes decisiones de orden estratégico, para la mejora continua de aquellas actividades desarrolladas por las firmas en los mercados globales.
Tomando en consideración que las personas son los elementos vivos dentro de la organización las cuales son el motor principal con el cual se impulsa todo negocio, dichas personas al estar motivadas son las que hacen posible cumplir con las metas planteadas por parte de la organización, de acuerdo con (Chiavenato, 2007) “las personas no deben ser vistas como fuente de impulso propio y no como agentes inertes o estáticos, las personas son socios de la organización y los únicos capaces de conducirla a la excelencia y al éxito. Como socios, las personas hacen inversiones en la organización (en forma de esfuerzo, dedicación, responsabilidad y compromiso) esperando obtener ganancias de estas inversiones (en forma de salarios, incentivos, crecimiento profesional, carrera, etc.)”.
Es por lo anterior que en el “Corporativo JSH” podrás encontrar los mejores aliados para que juntos coadyuvemos en las distintas áreas administrativas, contables y jurídicas, brindándote en todo momento asesoría personalizada y profesional, buscando en todo momento ayudarte a alcanzar los objetivos de su empresa.

